España con una fachada al mar de miles de km. de costa con incalculables recursos de este alimento marino  acumulado en sus fondos marinos adheridas a sus rocas y piedras y  presentes en las numerosas desembocaduras de ríos, lamentablemente posee pocas instalaciones de acuicultura de algas, tanto en su modalidad de microalgas y de los huertos marinos  de macroalgas.  En nuestro país, destacan las instalaciones en Galicia y Asturias, aportan carácter al producto de manufacturación nacional y comparten mercado con el abastecimiento de productos extranjeros procedentes preferentemente de países orientales.

 Enrique Peña Gasco